Cadena de Socorro

La experiencia demuestra que puede conseguirse una respuesta adecuada capaz de reducir la mortalidad en los accidentes de tráfico y sus secuelas.

 

Esta respuesta esta basada en el concepto de cadena de socorro, que recoge una sucesión favorable de acontecimientos que, de producirse, contribuirían a aumentar la probabilidades de supervivencia sin dejar secuelas en el accidentado. Los primeros auxilios prestados por el público general, la primera intervención sanitaria realizada por profesionales de la seguridad, del rescate o de la propia sanidad, y el tratamiento urgente con los medios adecuados, aplicado por equipos especializados, constituyen eslabones de igual importancia en una cadena que tiene como objetivo salvar la vida del accidentado y evitar cualquier otro mal.

Cadena de Socorro

Toda persona puede verse involucrada en un accidente, sea como afectado o en calidad de testigo, por lo que se debería conocer los principios básicos de actuación en estos casos:
  1. Evitar nuevos Accidentes
  2. Proteger a los afectados
  3. Pedir Ayuda experta lo antes posible
  4. Aplicar primeros auxilios y resucitación básica (solo si se dispone del entrenamiento adecuado).

 

1. Evitar nuevos accidentes. Para ello avisaremos con la señales que tengamos a nuestro alcance (luces de emergencia, triángulos de señalización, linternas, bengalas,...) a una distancia no inferior a 150 metros del lugar donde se encuentran los accidentados, siempre que se pueda cubiertos con una prenda llamativa o reflectante para asegurar nuestra propia protección
2. Protección de los Afectados. Nos acercaremos al lugar del accidente, evaluando los riesgos para nuestra propia integridad física (pues queremos auxiliar no convertirnos en afectado), y solo en caso de no existir riesgos, se accederá al lugar del accidente intentando eliminar todos los elementos posibles que puedan agravar el estado de los accidentados, cuidando siempre de la propia seguridad.
3. Solicitud de Ayuda Experta. Tras aproximarse al vehículo accidentado y eliminar riesgos, se intentara evaluar el tipo de accidente, el numero de afectados, su localización, su aparente gravedad (simplemente clasificar en fallecidos, heridos graves y leves), y la necesidad de intervención de los servicios de rescate. Toda esa información, junto con la localización precisa del accidente deberá ser comunicada con la mayor brevedad posible a los servicios especializados de atención urgente.
112
4. Asistencia a los accidentados. La mayoría de las lesiones requieren tan solo primeros auxilios, y solo el 5% de los accidentados presentan lesiones que ponen en peligro inmediato su vida, siendo aquí, donde únicamente será necesario aplicar las medidas básicas de mantenimiento de funciones vitales, debiendo actuarse con la cautela suficiente para que el daño inicial ya producido no se vea aumentado por las actuaciones de aquellos que solo pretenden ayudar.

 

Esta asistencia inicial, la dejaremos para un próximo capitulo.

Leave a reply